que reflejen espacios cálidos, bellos, prácticos, escenaros innovadores, ajustados a las necesidades y a los cambios constantes en la conducta de los consumidores, donde el comprador pueda identificar las características principales del producto que va a conseguir.
Con la iluminación adecuada, lograremos que el cliente permanezca más tiempo en la tienda, nos ayudará a retenerlo. una buena ambientación incrementa el afán comprador de los visitantes, especialmente si los productos tienen una apropiada presentación.